La razón es bien sencilla, las mujeres son las autoras de las compras de nada más y nada menos que el 85% de los productos que se venden en todo el planeta, y si a eso añadimos que son influyentes en la compra de otro 10%, el porqué queda bien claro.
Si se consultan las cifras en sectores específicos, también nos llevaremos una sorpresa. Como ejemplo, y aunque algunos no lo crean, en EEUU, las mujeres se encargan de la compra del 50% de los coches, otro dato más llamativo aún es que el 87% de la ropa interior masculina vendida en todo el planeta la compran las mujeres. Otro dato bastante interesante para comprender la importancia de este cambio en la economía: En 1987, únicamente el 17% de las mujeres tenía un sueldo mayor que su pareja, porcentaje que en el 2000 subió hasta alcanzar el 30%. Además, en Estados Unidos, las mujeres administran el 51,3% de la riqueza privada.
Estas cifras deberían estar muy presentes en las campañas publicitarias de los anunciantes, y, hasta en los de productos "tradicionalmente" masculinos como pueden ser los coches. Y es que el hombre tan sólo decide sobre la compra de algunos coches, algo de tecnología, deportes, espuma para afeitar, desodorantes, cuchillas, cerveza y Viagra. Otro hecho es que la mujer posee una mayor capacidad para retener nombres y características, y por ello es capaz de recomendar hasta el triple de productos que los hombres. Ahora tenemos más claro a quién hay que dirigir esfuerzos a la hora de vender.
Sin embargo, parece que la publicidad no ha sabido acercarse del todo a las mujeres. El 58% de ellas se siente molesta por cómo las trata la publicidad. Si la estrategia de los publicistas tuviera en cuenta estas cifras seguramente veríamos menos publicidad sexista, o cuando menos anuncios más orientados a sus potenciales clientes: las mujeres.